nata cantabriaLo primero a comentar para todos aquellos que desconocen este queso es que, aunque sea conocido como queso de Nata, no guarda ninguna relación con ella. El nombre de Nata viene dado debido a que una de las principales cualidades de este queso es su cremosidad.

Hablar del queso Nata de Cantabria es hablar del queso cántabro más vendido, y del segundo queso español en conseguir la Denominación de Origen Protegida, pero sobre todo es hablar de uno de los quesos más consumibles del panorama, ya que sus características hacen de él un queso de consumo diario. ¿Por qué? Pues debido a que es un queso suave, cremoso y muy fundente que posee un sabor sublime.

A la hora de hacer bocadillos tenemos un queso que calentando funde muy bien y le da un buen sabor, sin una fuerza excesiva que elimine el sabor de los otros componentes. Por estos mismos motivos es ideal para la elaboración de tostas.

Este queso puede también sustituir al queso rallado que echamos en las comidas, si le dejamos curar un poco lo podemos rallar y si no, debido a su excelente punto fundente, con cortarlo en pequeños trozos nos serviría. Ideal para pastas, pizzas, platos gratinados, etc.

Es un queso que para comer solo combina de maravilla con dulces como la mermelada, el membrillo o la miel.

Y si os preguntáis porque reivindicamos este queso, el motivo es que se ha visto relegado en los últimos 10 años por otros quesos más baratos y de menor calidad que le sustituyen en nuestras neveras.  Algo incomprensible por cualquier persona que conozca este magnífico queso que vivió su época dorada en el siglo XX. Hay que prestar atención si vamos a comprarle en cualquier tienda cántabra, ya que hay varias marcas de otras regiones que imitan este queso pero con una calidad baja. Para poder distinguirlo basta con buscar el sello de Denominación de Origen Protegida. cantabria_logo

El queso Nata de Cantabria es una evolución del Queso Pasiego, dada la gran producción de leche de la región, un comerciante en D. Jaime Diestro establece una quesería en el Valle de Pas, donde se elaboraban excelentes quesos frescos y cremosos, pero con la peculiaridad de que él incorpora la técnica holandesa del prensado mecánico de la pasta, elaborando el denominado “queso pasiego de pasta prensada”, el cual es el queso que hoy en día conocemos como Nata de Cantabria.

Cabe destacar que en 1908 en el Monasterio de Cóbreces se crea una Escuela de quesería, dedicada a la mejora de las producciones locales, consiguiendo grandes logros y sobre todo que no se perdieran los quesos de esta región.

El queso Nata de Cantabria es un queso elaborado con leche pasteurizada de vaca frisona aunque antaño se elaboraba también con la leche de vaca pasiega. Hoy en día parece que esta vaca que parecía extinta ha sido recuperada. Este queso se produce en toda la Comunidad Autónoma de Cantabria a excepción de la zona lebaniega.

Es un queso que podemos encontrar en diferentes formatos y tamaños (500 g. 1kg. 1,8 kg. y 2 kg.), además hoy en día también lo encontramos loncheado.

Su corteza es fina, blanda y cerosa, de color hueso amarillento. Su pasta es compacta, cerrada, de color blanco marfil a blanco amarillento, en los más curados. Tiene un olor de intensidad baja, a ácido láctico, algo a mantequilla. Su textura en boca es firme en los tiernos, blanda y firme en los curados, es algo pastosa y adherente al paladar, sus partículas son de granulosidad fina, algo húmeda en los tiernos, cremosa, fundente y soluble. Su sabor es algo láctico, lechal, mantecoso y deja un sabor residual a nata dulce.

A sí que ya sabéis si buscáis un queso que siempre podáis tener en vuestra nevera, esperemos habérosle descubierto.

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